2011/07/12

El Sueño...

Una fachada de color amarillo, con un balcón de blanca balaustrada. Dentro del balcón se ve un sofá de cuero marrón, una mujer vestida con ropajes de época victoriana, una puerta al fondo. Todo es impreciso, como hecho con pinceladas impresionistas; todo... menos los relojes.
Los relojes son nítidos, reales, y están por todos lados: paredes, repisas, sofá, suelo. Se oye su tic tac aciago, pero están quietos.
Algo tira de mi ser hacia el fondo de la estancia, algo invisible pero irresistible. Al cruzar el umbral no hay luz, sólo se intuye una voz de varón inmaterial. Al principio no se entiende y cuando torna clara se escucha: "Y recuerda: si dejas pasar el tiempo y no lo aprovechas, el propio tiempo te acabará matando. Cada hora que pasa es una puñalada para el corazón del hombre."
Acto seguido se oyen campanadas a la vez que un choque de espadas, uno de cada y a la vez; al principio espaciados, luego cada vez más rápido. Mientras me deslizo hacia lo que parecen cuchillas ansiosas de muerte y destrucción. No quiero ir pero no puedo apartarme del camino...
¡NO!

No hay comentarios:

Publicar un comentario